domingo, 6 de agosto de 2017

Reflejo

Un reflejo súbito agrieta la mañana, 
ves la mirada vacía de un hombre 
cansado que no sabe mirar al horizonte
y puede mirarlo todo y nada al mismo tiempo.

Recuerdas entonces los ojos de tu padre 
azules y sencillos al igual que la tarde, 
indómitos, perennes al paso del tiempo 
hasta que la muerte lo recogió en su seno.

No son esos los ojos que ves en este instante
sino unos ojos grises, fríos y jurarías 
demasiado tristes como para albergarlos.

Olvidas que ese hombre son todos los hombres. 
Olvidas que ese hombre 
                              también eres tu.
               




              
   

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