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martes, 26 de diciembre de 2017

Poemas de invierno

(Dovtoieski)
Si le hablas de tu dolor, te dirá que es una mueca

El esqueleto del tiempo, posado en la ventana,
se pregunta qué fue del amor, 
nadie contesta

El dolor es un lastre 
que puede deshacerse se revuelves 
tu alma como una mariposa

En el mundo, el verso se extiende como un ave, 
el cielo ya no es su único territorio.


La flor con nuestros nombres

En la noche más oscura y más larga de todas
quise dibujar la luz con mis palabras
para que aquellos que temiesen al silencio
no tropezaran con el monstruo que tenían delante. 

No fui candil, tan solo una luz tenue, 
que supo acariciar con paciencia infinita 
las horas de prolongado encierro. 

Los versos lacerantes que escribí 
molestaron al monstruo más de lo que pensaba 
y ese encierro se hizo cada vez más largo 
y mi túnel aún cada vez más oscuro. 

No tengo más pecado que ese deseo imposible 
de poder guiar los barcos en la noche 
sin que ninguno de ellos se estrellara en las rocas. 

Bajo los escombros ( ahora que estoy entre los muertos )
alguien me ha dicho - bajito, susurrando -
que ha nacido una flor con todos nuestros nombres.

Rostros callados

Los rostros callados existen,
tan solo debemos prestar atención.
Dicen que nunca les pasa nada,
vuelven a sonreír tras la tormenta,
pero en su corazón habita el miedo,
       y también, en ocasiones
       la tristeza y el polvo.

He visto callar en tu rostro las palabras
precisas para apagar este frío,
pero tu corazón no miente, en el late
y vive todavía la fuerza necesaria
                            para cambiar tu mundo.

Las ruinas forman parte de mi esencia

Las ruinas forman parte de mi esencia, 
yo soy el polvo que vuela en suspensión 
entre los escombros de un pasado roto, 
soy la sangre que corre por el suelo 
derramada a causa del filo cruel del mundo, 
soy todo ese calor que siempre le ha faltado al invierno, 
todos esos abrazos que se han perdido 
en lugares fríos, inhóspitos, descuidados.

Mi vida se desarrolla ahí, en el recuerdo,
intentando escapar de mi oscuro pasado, 
por eso, si ves que me derrumbo,
que el peso de mis huesos me somete, 
no dudes en correr tan lejos como puedas, 
pues yo tan solo tengo una única certeza:
las ruinas forman parte de mi esencia.

Un lenguaje propio

En el amor fue primero tu voz y la mía, 
luego, como siempre, vinieron las palabras, 
descubrimos a tientas como usar aquel idioma, 
sin embargo, dominarlo necesitó más tiempo.

Al principio leí en tu piel la derrota, 
pero conforme acaricie su suave superficie 
supe encontrar en ella la sonrisa sincera.

A veces, en invierno existía el silencio, 
con el paso del tiempo fue parte del lenguaje, 
aprendimos de él tanto como en un principio
fuimos aprendices de nuestros propios miedos. 

Al final, no sé bien qué pasó entre nosotros 
supongo que el amor, cansado, dolorido, 
decidió que era hora de que desaprendiéramos.

La soledad de las islas

Nadie se para a pensar la soledad de las islas, 
muchas de ellas ni siquiera tienen nombre
y la gran mayoría no han dibujado pasos 
sobre su pétreo rostro. Esa soledad, antigua 
como el mundo, fue porque decidieron 
ser diferentes al resto, y ahora, como a muchos
de nosotros, las puedes observar 
                              con el agua hasta el cuello.


Un camino confuso 

¿Cuándo llegaremos a nuestro destino?
y ¿Hacia dónde hemos de caminar? 
estoy desorientado, madre, nadie me escucha, 
sigo teniendo sed a pesar de esta sangre 
que brota eternamente de mi boca 
y se convierte en palabras llendo hacia 
ninguna parte. En el vacío, en el polvo 
que acumula constantemente el mundo, 
quizás sea allí donde se pierdan mis pasos,
en la noche de este invierno sin abrazos, 
sin atisbo de amor, sin esperanza. 

Volver 

Vuelvo otra vez al sitio de donde pertenezco, 
reconozco cada uno de mis propios pasillos, 
la forma de saber cuándo me pierdo, 
los trucos que utilizo para encontrarme entonces.
En los viejos escombros que me pueblan 
el peso de los mismos ha enterrado 
un pasado que ya no me pertenece, 
me transformé un día en una flor de Atacama 
que ya no se marchita, si no crece. 

Derrotas

En el reflejo te observas detenidamente, 
en tus ojos ves el peso y el paso del tiempo, 
las huellas que ha dejado la tormenta, 
la herida que ese cabrón nunca cierra,
el miedo que se resiste a irse. 

Te preguntas a ti mismo en que momento 
dejaste de luchar para ver la tele,  
cuándo supieron más amargas las derrotas, 
cuándo sobrevivir se convirtió en costumbre, 
y las respuestas se hacen cada vez más difusas. 

Supones que luchar no era lo tuyo, 
que todo se te hizo cuesta arriba, 
que el mundo realmente no te necesitaba. 

Lo cierto es que la lucha es tu esencia, 
que hay cientos de brazos para subir la cuesta, 
y el mundo, compañero, este maldito mundo 
hoy te necesita más que nunca.

Dolor 

Este dolor no es como una lanza,
sino un amanecer roto dentro de mi estómago,
es una primavera incapaz de florecer,
es a la misma vez todas y cada una
de las lágrimas derramadas en este mundo,
es la caricia muda sobre la piel inerte,
la espada estática sobre la eterna piedra,
la geometría de un adiós entre mis manos.
Este dolor me abraza por completo,
y mientras siento su abrazo
sigo esperando el paso
que empiece este camino,
   [tendré que darlo yo,
   no hay más remedio] 

Lázaro

Olvida todo lo que has aprendido hasta ahora, 
aquí estamos tú y yo, hablando cara a cara
¿Quién dice que esto no pueda ser poesía? 
ahora mira a tu al rededor, date la vuelta, 
observa todo aquello que tienes a tu alcance, 
obsérvate a ti mismo, no dudes ni un segundo 
en escrutar hasta el último rincón de tu alma, 
ahora que has seguido las claras instrucciones 
sabrás que hay pocas cosas que sirvan para nada, 
toma las riendas de tu vida, no te detengas nunca, 
y como si fuese un milagro, ¡Levántate y anda! 

El cariño infinito 

Mi rostro te recuerda con dulzura, 
aunque apenas pudimos conocernos
mi mundo fue tu mundo durante algún tiempo, 
tu mundo, de igual forma, también me fue propio. 

De tu hermano pequeño recuerdo su sonrisa, 
de tu madre la fuerza de la que haces gala, 
del resto de la casa, un recuerdo impreciso,
y supongo que de mi recordarás 
la forma de leerte los poemas, 
mi miedo a que te hicieras cada vez más distante,
    algún que otro orgasmo impreciso, 
    la sonrisa sincera y el cariño infinito.

La mañana del mundo 

Amanezco de nuevo en la mañana del mundo, 
el calor de las sábanas me da la bienvenida, 
el sabor del café es también el de tus labios,
la risa leve se difumina en ellos,
como un cantar de gesta eres grandilocuente
y piensas que el amor se parece a nosotros,
hoy el horizonte ha deparado un caminar contigo
es hora de que nos pongamos en marcha.

A la vuelta de la esquina

Más allá de nosotros existe el mundo, 
el frío en los huesos de los niños pequeños, 
el hambre constante en sus estómagos, 
no tenemos que hacer más que quitarnos la venda
que año tras año hemos tejido con hilo de mentiras: 
los problemas reales de esta vida 
están a la vuelta de la equina.

Olvido

Me he sorprendido a mi mismo recordándote, 
tus ojos se me clavan en el alma 
y escrutan mi espíritu buscando mi nombre, 
no he tenido tiempo de ensayar tu olvido 
y en lugar de cerrarte las puertas 
arramblas con lo poco que me queda 
y lo sucedes tú, tu eterna imagen.

Pedazos

yo, en está soledad ambigüa del saberme acompañado ¿quién soy yo?
eternamente me recuerdo y me desconozco, 
como un espectro sin nombre, 
como un espectro de rostro desangelado 
sobre la caña, sobre el esparto, 
sobre las manos agrietadas por el trabajo.
yo, en esta eterna incertidumbre del vacío,
yo estoy aquí para lanzar un grito, 
para dictar uno a uno todos vuestros nombres, 
que alguien me escuche, 
que alguien me escuche coño, 
que estoy gritando en medio de la soledad 
para romper el silencio,
soledad de estiércol, soledad de un corazón roto
que se hizo añicos sin hacer ruido 
y ahora se revuelve con uñas y con dientes
en una eterna lucha contra el silencio.
silencio, silencio del camino desandado,
como el reptar silente de la vida atravesando el tiempo,
como el fluir del agua a través de las corrientes de los ríos, 
como el viento que mece las hojas de los árboles, 
en mitad del silencio vuelvo a lanzar un grito, 
venid a mí hermanos, 
alimentaros de esta alma y de esta carne, 
pues ambas están hechas pedazos. 

Poema extra
Te sigo escribiendo en los poemas.

Te sigo escribiendo​ en los poemas 
y en ocasiones creo que te das cuenta 
por el brillo que puedo observar en tus ojos, 
supongo que tú voz me sobrepone
y tu imagen se imprime involuntariamente 
entre los versos llenos de palabras rotas, 
sabes que a pesar de ello te abrazo 
con cada vez más fuerza cada vez que te veo, 
y aunque a veces sea mi enemigo
la felicidad existe justo en ese silencio. 













miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cicatrices

A veces me parece que este mundo
cae encima de mí con todo el peso,
en la inmovilidad pétrea del silencio,
entre la respiración cansada de la noche;
el miedo me persigue constantemente,
me pierdo en este basto laberinto
y cada vez que avanzo, un nuevo muro
me tapa aquella luz del horizonte,
después miro mis manos,
entre los dedos se me escapa el tiempo
que pierdo negándome a mi mismo,
¿Porqué toda esta rabia? ¿Porqué el miedo?
¿Porqué no puedo ver el horizonte?
y mientras las respuestas​ me son vagas,
sigo arrastrando un cuerpo que hace tiempo
que no transporta más que cicatrices.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Separación

La nieve se separa del frío porque no quiere seguir congelando,
es su espíritu de lucha la que la divide,
la fuerza de saber que lo que le es propio
es agruparse en los tejados , embellecer el ambiente.

Ahora que el frío no tiene a esa compañera
grita de dolor y con su rabia, viajando a través
del espacio como una bala, jura entredientes
que ha venido para quedarse viviendo en nuestros huesos.

martes, 5 de diciembre de 2017

Música (Colaboración)

La música recorre el tiempo y el espacio,
comienza siendo el gorjeo de un pájaro
y acaba convirtiéndose en la canción de un pueblo.

No hay en el arte un mensaje similar al suyo,
efímero en el paso del tiempo, se guarda en un lugar
inmarcesible: en pleno centro del corazón del hombre.

Su fuerza está en tu fotografía,
plasmas cada palabra, cada instante
y proyectas su voz hacia el infinito.

La magia está en sentir cada momento,
dar un significado nuevo a lo ya escrito,
evocar un recuerdo que nos resulte propio;
   tu magia ya está en marcha y solo debes 
                  ajustar una vez más el objetivo. 

martes, 28 de noviembre de 2017

El invierno llega a todos los lugares

                                                     Feliz Cumpleaños

El invierno llega a todos los lugares,
también allí dónde crecen las flores
y el corazón se recoge entre una risa ligera.

Nadie creía que el invierno llegaría a los desiertos,
   como nadie creyó en un principio
   que la flor de Atacama siempre crece
   por alguna razón inescrutable.

Algunos todavía dudan de lo cierto,
el camino más fácil es el de la incertidumbre
dónde amar no hace daño si el silencio
se gesta en la garganta en lugar de la palabra.

En las noches donde el invierno se posa,
la luz de un candil proyecta sus propias sombras:
De la caverna también se puede salir
con los ojos vendados.

                      Lo que viene después

Me hubiese gustado poder entregarte este poema en persona, pero como otras tantas cosas me ha sido imposible, al menos en el momento y en el lugar preciso, de la manera adecuada ( aunque nunca adecuada ) en la que deben entregarse los poemas.

No creo que te molestes en leer estas palabras ( permíteme almenos esa duda ) así que aquí estoy otra vez: escribiéndole poemas a la nada. Si aún así sigues leyendo esto, solo quería hablarte de esto, de la importancia del momento. ¿Te has parado a pensar alguna vez en la importancia del instante? Quítale a un hombre todo su dinero y su mirada se mantendrá serena si tiene a alguien cerca que le auxilie, róbale tan sólo un instante, nada más que un segundo y alimentarás un pozo eterno de odio y dependiendo del instante robado, del olvido.

Así que haré lo propio, no te robaré un tiempo que no es mío, ya toca despedirse, Diciembre está a la vuelta del invierno y el frío ya se cala entre los huesos; y quizá en eso consista la única certeza, y ver como el invierno arrasa con la primavera.

Un poema (bien entendido)
vale más que miles de palabras
    y este , sin duda alguna,
    es el tuyo.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Lo que me está salvando

Tengo miedo de ir olvidando tu voz,
de ti aprendí que lejos es algo relativo,
una palabra más entre otras palabras.

Hay caricias que gritan y apagan el silencio,
la tuya, amor, serena como el trigo
hizo desaparecer (también) la incertidumbre.

Después se vino el frío, pero no el del invierno,
si no ese otro frío que nos quema por dentro
y creí olvidar tu estela cuando en los escaparates
me fue mucho más difícil encontrar tu reflejo.

Las canciones de amor tampoco me ayudaron,
describieron el frío, la nieve y el silencio
pero tú olvido se hizo cada vez más constante.

Así cuando tu luz fue cada vez más tenue
y la oscuridad disipó el perfil de tu nombre
tuve la necesidad de escribir este poema.

Y ahora que lo escribo escrito tu recuerdo,
la forma de tu voz, su exacta geometría
y la retengo unos segundos para volver a olvidarla
como si de una torre de naipes se tratara.

Puede que sea el momento
de cambiar los esquemas:
   quizás sea este silencio
       lo que me está salvando. 

sábado, 25 de noviembre de 2017

Y no será fecunda

¿Quién puede decirme dónde buscarte?
Quizá ya sea hora de ir olvidándote
dejar de escribir poemas con tu rostro,
darle al amor un nombre que no sea el tuyo,
esperar una caricia ajena a la de tus manos
o un abrazo alejado de tu pecho,
no tener de enemiga a la implacable distancia ,
descansar por fin de este incesante viaje
en el que las semillas que un día fueron flores
se están convirtiendo en ceniza.

viernes, 24 de noviembre de 2017

La flor con nuestros nombres

Mi pecado es terrible
quise llenar de estrellas 
el corazón del hombre.
Marcos Ana.

En la noche más oscura y más larga de todas
quise dibujar la luz con mis palabras
para que aquellos que temiesen al silencio
no tropezaran con el monstruo que tenían delante. 

No fui candil, tan solo una luz tenue, 
que supo acariciar con paciencia infinita 
las horas de prolongado encierro. 

Los versos lacerantes que escribí 
molestaron al monstruo más de lo que pensaba 
y ese encierro se hizo cada vez más largo 
y mi túnel aún cada vez más oscuro. 

No tengo más pecado que ese deseo imposible 
de poder guiar los barcos en la noche 
sin que ninguno de ellos se estrellara en las rocas. 

Bajo los escombros ( ahora que estoy entre los muertos )
alguien me ha dicho - bajito, susurrando -
que ha nacido una flor con todos nuestros nombres.


domingo, 19 de noviembre de 2017

Aleatorio

Para mi amiga Cris, por su cumpleaños, aunque llegue un poco tarde.

"No puede haber nada más aleatorio que este viaje" Pensar no es mi punto fuerte, actúo por instinto y hay ciudades que merecen mi lado más salvaje. Fugitivo de mi ser regresé a a esa ciudad donde siempre regresan los de mi calaña. Repleto con mis poesías, junto con buenos amigos y un plan infalible emprendimos el viaje. Madrid nos recibió calurosamente, cerveza fría en un bar cuyo nombre no recuerdo,
las banderas de comprensión en el metro de Chueca, una tarde de paseo por El retiro y ese palacio de cristal tan transparente como mi pensamiento. Después vino la poesía, como no. Hay gente que es capaz de coger un coche para recitar un abrazo. Y ahí estaba ella, alta, pelo rojo, la chica del Tweet entre los dedos, la amiga madrileña cuyo encuentro se forjó como ese nombre del local que pareció haberse escogido a posta. Y así nos despedimos Madrid, como todos los buenos finales de las buenas historias: con una sonrisa de verdad y abrazo.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

El dolor es un lastre.

Si en el transcurso del tiempo en el que lees mis palabras
notas como alguna herida se abre o algún recuerdo te escuece 
no mires hacia otro lado buscando soluciones más sencillas.

Aquí estás seguro, no temas por tu carne,
es tu alma la que grita contemplando el silencio 
en el vacío indómito de los nombres estáticos.

Dime, si no vuelas ¿Qué viento ha de llevarte
a nuevos horizontes donde poder, al fin, 
suprimir el peso que acumulan tus hombros?

Si aún piensas que tú miedo te sirve de herramienta 
intenta comprender estas palabras: no apartes tu mirada, 
no te rindas, no busques escusas en las que desperdicies
 - gastando tu esfuerzo y tú saliva - las preciadas palabras 
con las que arreglar lo que está roto.

Sigue leyendo ahí, justo donde te escuece, 
donde mi cicatriz expresa tu dolencia;
enfréntate a ese miedo cara a cara 
y ahí comprenderás que el dolor es un lastre 
que puede deshacerse si revuelves
tu alma como una mariposa.

viernes, 6 de octubre de 2017

Oda poética sin un nombre lógico

La poesía es mía, los libros, de editorial "La Garúa"



Cuando llegaste a mi yo estaba algo roto,
   el miedo se había establecido
   cómodamente en mi pecho
y la carcoma me iba comiendo poco a poco
como a las maderas del viejo reloj
que contaba con paciencia los segundos
y desgastaba el tiempo.

Cuando llegaste a mi yo estaba desolado,
pero tu voz hizo desaparecer la incertidumbre
y ahora camino mientras cuento pacientemente
los versos que tu voz ha derramado
y empleo el tiempo que me queda.

domingo, 6 de agosto de 2017

Reflejo

Un reflejo súbito agrieta la mañana, 
ves la mirada vacía de un hombre 
cansado que no sabe mirar al horizonte
y puede mirarlo todo y nada al mismo tiempo.

Recuerdas entonces los ojos de tu padre 
azules y sencillos al igual que la tarde, 
indómitos, perennes al paso del tiempo 
hasta que la muerte lo recogió en su seno.

No son esos los ojos que ves en este instante
sino unos ojos grises, fríos y jurarías 
demasiado tristes como para albergarlos.

Olvidas que ese hombre son todos los hombres. 
Olvidas que ese hombre 
                              también eres tu.
               




              
   

miércoles, 2 de agosto de 2017

Te esfumas

Perteneces a un mundo alejado del mío,
y me quieres o eso dices
pero veo como te esfumas,
y ya no se si me quieres tanto como yo te quiero
o si alguna vez me has querido de verdad,
quién sabe lo que  el tiempo nos depara,
la noche está más cerca y tú cada vez más lejos,
¿Cómo no haber amado tus grandes ojos fijos?
esta vez no hay verso que caiga como el rocío
ni mi nombre es Pablo ni me apellido Neruda,
solo un hombre tal vez demasiado apenado
por ver como te esfumas.

lunes, 24 de julio de 2017

Amarte fue una cicatriz, no una herida

Aún recuerdo nuestros paseos por la playa
la arena no quemaba entre los dedos
ni el roce de tu piel me hacía escombros.

El mar, en ocasiones, vida mía,
se parecía a tus ojos,
pero la tormenta siempre devastaba tus pupilas,
   en la noche el silencio parecía habitar
   en los huecos de tu pecho,
   el grito se ahogaba en tu garganta
                                   y no existía el cielo
                                          ni siquiera el de tu boca


viernes, 26 de mayo de 2017

Arrepentimiento

No se me da bien disculparme,
no es lo mío, mis palabras se pierden
a veces en mi orgullo y otras en mi silencio,
puede que no lo diga y que no lo exprese
pero sabes que lo siento.

Si alguna vez fallo
sube a la cima de mi montaña
y atraviesame el pecho con una lanza
será una muerte más dulce
que el arrepentimiento.

sábado, 29 de abril de 2017

El hi(e)lo de Ariadna

La noche es como un laberinto
sumido en la completa oscuridad
si te atreves a adentrarte en su camino
pronto comprenderás
que no hay ningún sendero que
te lleve a su final.

Entonces, en el último estertor de tu agonía 
verás que cuelga de tu mano
el hilo de Ariadna casi imperceptible
formado por la tenue luz del día.
-Si te atreves a seguirlo llegarás
al hielo eterno de su incómoda sonrisa-

Mi eco

Tengo los ojos claros y el alma sucia
y no puedo tender a lo viceversa,
tengo las alas rotas, la boca agria,
muy poco espacio y un agujero en la maleta.

Tengo la vida por delante, mucho tiempo mas
nunca suficiente, tengo muchísimo ruido,
algo de silencio y un eco que refleja mis palabras 
haciéndolas verso.


Desnudo de verdad

He querido besar el firmamento pero
no llego tan arriba, me has puesto mucho
más alto de lo que realmente soy,
ni con alas en mi espalda puedo
superar tu espectativa.
Ve cambiando de idea,
ponme más bajo, más feo, más solo
y mucho peor, con más libros y amigos,
más copas de Ginebra, algo de ideología
y valores que aún me quedan
después de tantos desengaño,
si después de eso no te ruborizas,
aclárate la vista;
me estás viendo desnudo de verdad.

miércoles, 26 de abril de 2017

Mil ojos

Inspirado en el prólogo del disco de CLOT y en su música

Se escucha un ruido atronador,
cientos de rayos y centellas
unas letras que se marcan
como el fuego,
de esas que dejan huella,
se escucha el eco del silencio
inundando las paredes
pero han venido a romperlo,
a gritar lo que sostienen.

Paris se ha quedado nuestros huesos
y un rico se ha llevado tu sonrisa
y ahora solo queda el vino tinto
que me mancha la camisa,
sin embargo en los espacios separados
habitan ganas de comernos este mundo
de ser ese ermitaño que comprende
que la vida es tan sólo un segundo.

Todas las voces se han vuelto una,
ya no afecta la política del miedo,
ahora tenemos de nuestro lado
miles de voces, cientos de cuerpos,
si ante el fragor de una batalla
dejan las huestes solo despojos
aún esas huestes tendrán pesadillas
y escucharán como acechan mil ojos.

El poema de esta semana se lo he dedicado al grupo Clot, en alguno de los versos podéis ver referencias a su disco "Mil ojos", la semana pasada se publico en el Periodicum una entrevista que les hizo un servidor y que podéis ver pinchando en el siguiente enlace http://www.elperiodicum.es/cultura/clot-musica-que-aporta-realidad/

Espero que os guste mucho tanto la entrevista como el poema, muchos besos y pasad un gran día. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Historias gatunas

Hemos adoptado nuestro primer gato
lo hemos llamado Descartes
porque cuando compro su pienso
me doy cuenta de que existo,
cuando se acuesta en nuestra cama
hacemos el amor muy despacito
pero tú -siempre lo haces-
lo acabas despertando
con uno de tus gemidos.

Es ínfimo, casi ridículo
saberse uno por culpa de un gato,
no somos nadie hasta que nos damos cuenta
de que somos algo,
y en este momento nos hemos dado cuenta
de que somos terremoto y naufragio
así que le abro la puerta a tu desastre
y espero un beso que suene a disparo

He dejado que el tiempo
se escurra por tus ojos
y me he quedado atorado
en tu pupila.

Al darme cuenta
yo estaba mucho más viejo
y tú ya no me querías,
incluso has dudado
si adoptar un nuevo gato
o dolernos para siempre
en recuerdo ineludible de Descartes.

Me he pasado 6 vidas gatunas
ronroneando en el cielo de tu pecho
y aunque la última la quiero pasar en otro lado
no tengo la sensación
de haber perdido el tiempo,
tan solo he estado descubriendo,
he aprendido de memoria cada recodo de tu cuerpo,
esa forma en la que te hacían sentir mis palabras
y en la que lamía con paciencia y con destreza
todo tu cuerpo de gata.

Ahora me desprendo de tu cuerpo
y emprendo un nuevo rumbo,
tu recuerdo fue quién me quito la ropa
pero serán otras las que me verán desnudo,
hoy me quito las palabras sinónimo de tu ausencia
y me conjugo en el verbo vivir
que es el más bonito de todos los verbos
aunque esta vez no hagan falta más personas
por que pase lo que pase
siempre me tendré a mi mismo,

lunes, 17 de abril de 2017

Opaco

Se ha despertado la tormenta,
ha reventado los cristales
surgen el miedo y las lágrimas
pero él es el cobarde.

Los golpes son por dos lados
uno a la trémula carne
otro hacia el alma, directo,
un niño llora en su casa,
sus dos padres están muertos.

El, la bestia irrefrenable
se ha disparado en las sienes
tras haber golpeado su madre
esta vez hasta la muerte
y el niño ya no tan niño
siente impotencia y rabia
ante este mundo tan ciego
que no grita, sino calla.

Por eso yo soy su grito
que rompe contra el silencio,
que ilumina un nuevo día
usando tan sólo versos,
proclamando que la igualdad
tiene que abrirse paso
a través de ese cristal
que se está volviendo opaco.

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea

sábado, 8 de abril de 2017

Y ahora se

Y ahora se que sería capaz
de jugarme un mundo por tu boca,
que no estoy del todo cuerdo
que tu no estás del todo loca,
que me dejaría la piel
si es por estar a tu lado,
que hay que vivir el presente
y dejar atrás el pasado.
Que la vida no es justa
y solo sufren los buenos,
que prefiero tragarme el orgullo
a echarte de menos,
que vales la pena, mi niña,
que eres inefable,
que contigo lo que permanece
se vuelve inestable.
Que si te he escrito este poema
es por que eres única, irrepetible,
que vivir esta vida a tu lado
debe de ser increíble, 
que si describo en un poema
tus ojos jamás será plagio,
que si ves unas ruinas, amor,
son de mi naufragio.
Que seremos felices, mi vida,
lo prometo, lo juro,
que no habrá quien interponga
entre tu y yo un muro,
que viviremos, sin pausa, sin prisa,
comiendonos a besos
que contigo el mundo rompe sus cadenas
y deja de ser preso. 

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea

sábado, 1 de abril de 2017

Roto

Esta es la sociedad líquida,
donde todo caduca,
donde todo se escurre como lágrimas,
donde cada producto se hace
para la insatisfacción constante,
todo ha desaparecido y ya no existe nada
¿el amor? es solo una escusa
para dejarme más roto,
para que me desangre usando palabras.

Ese amor
hoy será una mentira,
mañana una piadosa,
pasado una verdad absoluta,
pero necesito soltar el dolor
en estos versos
que en parte me rompen
y en parte me curan.

Solo te pido, por favor, que me recuerdes,
que no te olvides del fragor de la batalla,
de todos los que estamos ahí
y te pido por favor que nunca le hables de mi.

No le hables de mi, ni de mi poesía,
no le hables de todos esos versos,
no le hables de que alguna vez te quise,
de lo que aún te quiero
y sobre todo, no le hables del puto silencio.
Recuerdame, te pido, en cada despedida,
en cada herida, en cada abrazo y en cada beso,
sabes mejor que nadie que este corazón
no ha salido ileso,
se ha roto en mil pedazos, algo decepcionado,
pero se que tu jamás 
querrías hacerme daño.

Estoy roto, si, pero sonrío,
tengo amigos a cada paso que doy,
en cada lugar al que miro,
es por eso que ira cicatrizando esta herida
y le soltaré un adiós a tu recuerdo
pero jamás una despedida.

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea

martes, 21 de marzo de 2017

La inexactitud, el vacío, el silencio.

No se si habéis sentido igual que yo
la inexactitud, el vacío, el silencio, 
no sé si los veis 
como yo los veo, 
presentes, constantes, sin verbo, 
se me hace difícil describirlos, 
soy inexacto, confuso, imperfecto
(y sin pretérito), 
son como la distancia, 
son entes casi etéreos 
y, sin embargo, los veo, 
la inexactitud, el vacío, el silencio. 

Me mata el vacío que me llena, 
inexacto, lleno de silencio
y tan confuso que me inspira 
todos estos versos 
adelanto y presagio 
la caída que me espera 
a través de los infiernos, 

Escucho los suspiros vacíos 
contra la nada, 
busco algo y no se que busco 
¿Y si no busco nada?
¿Y si lo mío es solo 
una búsqueda inexacta?
más solo encuentro 
otra encrucijada 
y una mano que me apunta 
a punta de palabra. 

Escucho los suspiros, no escucho nada,
otra vez ese silencio que me invade, que me atrapa, 
otra vez esa condena a enfrentarme a mi destino:
cojo un papel y un lápiz, 
escribo y me siento vivo.

Yo no se si sabéis de lo que os hablo, 
la inexactitud, el vacío, el silencio, 
solo se que los siento tanto 
que siento mucho más no ser exacto. 
eso es lo que tiene este tercer acto, 
un final confuso, casi inesperado
(Del vacío eterno 
y el silencio amargo, 
nadie, ni la muerte 
ni tú estáis a salvo)

La inexactitud es este poema 
que os dejo ardiendo 
cual clavo colgando 
para conocerlo 
es totalmente preciso 
dejarse las lógicas 
y ser inexacto.

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea

Poesía moderna


Ella no es mi chica revolucionaria
(no se necesitan revoluciones
cuando nadie te impone reglas)

La verás a lo lejos,
volando a su manera
y volverá a su ritmo
y en su pico
verás una estrella.

Y le escribo este poema porque yo,
al contrario que Carlos Salem y Bukowsky
[que al morir dejó escapar un pájaro azul]
no vuelo con un pájaro de menos. 

No hay historia de su cuerpo sobre el mío.
ni paraguas roto, ni jueves por la tarde,
cálate conmigo, yo le pido,
no hace falta que vayamos a otra parte. 

Busca en los versos que no fueron canción
en los días en los que nos repartimos los bares,
en los labios que a pesar de los aviones
me dejaron desolado el corazón
y así encontrarás la razón
por la que no puedo dejar de mirarte,
esta vez, tengo la explicación,
me matan estas ganas de besarte.

Te quiero como nunca quise a nadie,
que le den a Luis Ramiro, a Laura y al Sistema.
cuando abras ese paracaídas,
saltaré para romperte los esquemas.

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea 

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Oda a la vida

La tierra gira, el cielo grita,
las olas del mar chocan contra la orilla.
Un fuego se extingue en una hoguera
y en su extinción crepita
los atros bailan silenciosos
en su salon infinito,
los árboles del mundo respiran.
Escribo palabras que no tienen sentido,
el choque de las olas murmura otras
que no acabo de entender,
todo se difumina bajo la niebla,
todo esta lejos,
el caos de la naturaleza
rompe todos mis espejos.
El humo asciende junto con las pasiones,
los sentimientos y los llantos.
El drama de la vida
se sigue representado.
El agua de lluvia golpea las rocas,
horada planicies, agrieta el subsuelo.
y tu sigues lejos.
Distante e inalcanzable
te escapas entre mis dedos,
como el agua que se escurre,
como los segundos del tiempo.
El invierno sigue frío
y mi corazón ardiendo,
hoy tengo la valentía
para gritarle al silencio,
para lanzarle a la cara
un buen puñado de versos.
Hoy me levanto y camino
voy persiguiendo mi sueño.
Busco en los recovecos de mi mente
y ahí lo encuentro,
dormido entre los recuerdos.
Todavía queda tiempo,
quiero seguir viviendo
y que esta oda a la vida
no se la lleve el silencio.
[Que quede aquí protegida
del frío,
del agua
y del viento]

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea

Lo que llevas dentro

Intentaste andar a ciegas
y tropezaste al dar con el vacío,
ahora ya no te queda nada,
lo has perdido.

Te anudaste una cuerda
contra el pecho
e Intentaste recuperar
lo perdido,
pero el dolor no te permitió continuar
y no te diste cuenta
de que ya no eras el mismo.

Buscaste en vano una señal,
un alto en el camino,
el mundo siguió avanzando
mientras estabas perdido,
creíste que para ser feliz
necesitabas encontrar lo que habías sido.
Te equivocabas, lo siento, 
pero ya no eras el mismo.

Y entonces decidiste construir,
empezar algo de cero,
coger algunos despojos,
poner nuevas ilusiones, nuevos sueños,
dejar un camino claro
y cientos de senderos divergentes,
darle rienda suelta al arte,
perderte.

Porque ciego no se va a ninguna parte,
porque queda vida por delante,
porque el cambio a veces
nos salva del miedo,
por que solo creces
cuando crece todo
lo que llevas dentro.

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea

Poesía

Te conozco desde hace ya un tiempo
parece haber estado conmigo toda la vida,
formas parte de cada poro de mi cuerpo,
te sitúas en cada plaza, en cada esquina.
Eres veneno para el villano
y bálsamo para el poeta,
te revuelves contra el bullicio
y contra el silencio
y dices palabras que valen la pena.
Eres capaz de sanar mis heridas
y de provocar incendios
al igual que el alcohol que algunos poetas
usan para darle forma a tu cuerpo.
Eres ligera, tenue, sencilla,
eres compleja y bella,
formas parte indispensable de esta vida,
y ni si quiera esta oda 
te hace justicia.
                                              [Poesía]

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea.



domingo, 5 de febrero de 2017

La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (Inspirado en Elvira Sastre)

Soy una isla que no tiene nombre
y que ha sido habitada
por un par de cuerpos
y la compañía alegre, siempre fiel
de un perro. 

Pero ahora solo queda en mi
las ruinas que los cuerpos construyeron
y los cristales esparcidos
de los espejos rotos.

No me atrevo a asomarme a tu vacío
ni a pronunciar tu nombre,
ya has sido cicatriz,
no quiero que seas huella,
pero te has quedado aquí
-dentro, muy adentro-
y ya no se de distancias
pero te quiero bien lejos.

Han sido tantas veces
las que llamé al olvido
que he olvidado ahora
como se le llamaba
y queda de ti el fuego
de lo que hemos vivido
y ninguna respuesta
sobre como se apaga.

En esta isla desierta
se ha convertido mi vida
con miles de naufragios
y cientos de huesos secos,
con algunos recodos
que gritan tu recuerdo
y la soledad de un cuerpo
acostumbrado a la herida.



Poema inspirado en el libro de Elvira Satre, a continuación os lo dejo citado junto a un enlace por si queréis ojearlo ^^. Aquí he plasmado todo lo que sentí al terminar de leerlo, la sensación de como la autora desnuda su herida y la pone al sol para que cicatrice, abriéndonos sin pudor las entrañas de una poesía madura y bien macerada. 
Al principio pensé en hacer una reseña, pero luego lo plasmé todo en esta poesía que es lo mejor que sé hacer, espero que os guste tanto como me ha gustado a mi escribirla.  

Sastre, Elvira 2016, "La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida", Visor de poesía
Disponible en: http://www.visor-libros.com/tienda/novedades/la-soledad-de-un-cuerpo-acostumbrado-a-la-herida.html [05/02/2017]

Imagen de la página web Visor libros (http://www.visor-libros.com/tienda/) [05/02/2017]


jueves, 19 de enero de 2017

Nieve




En mi pueblo y en mi ciudad
la gente no está acostumbrada al frío
- que es lo único que me dejaste -
y mucho menos a la nieve
al paisaje - todo blanco -
que se extiende.

Se dice que lo blanco siempre es puro
que no hay nada de él que esté sucio
yo digo que lo blanco se oscurece,
que en todos se refleja un lado oscuro,
se dice que la nieve siempre es fría
mas solo hay que mirar a su sonrisa
que ruge cálida y amable incluso cuando
sus brazos me saben a despedida.

©2017 Juan Francisco Fernández De Gea


Volvemos con Efecto Placebo, con ganas de comernos el mundo y la poesía, con ganas de proyectos, de hacer fotografía, con ganas de acompañar mis versos con luz y alegría.
Espero veos ahí, al borde del cañón, conmigo, porque necesito vuestra ayuda para seguir progresando, al fin y al cabo la poesía no sería nada sin sus lectores. 
¡Que disfrutéis del Efecto Placebo!