lunes, 1 de febrero de 2016

Me gustas ( A nadie en particular )

Me gustas, me gustas mucho y debo confesarlo. Me gustas desde aquel día que te vi sentada en un banco, a lo lejos, como una sombra, como separada del resto de la gente. Me gustas desde que esbozaste una sonrisa y sentí un escalofrío recorriendo toda mi alma y me pareció como que el universo se detenía durante unos tres segundos, lo suficiente como para no volver a ser el mismo.

Me gustas por que eres puro arte, toda tu eres belleza, eres melodía y alegría y poesía y desenfreno y juventud y adolescencia y fuego ardiente y mucho pero que mucho más, hasta tal punto que no puede expresarse con simples palabras.

A veces pienso que estoy loco, me gustas tanto que incluso es posible que yo mismo te haya imaginado ¿ Quién me puede asegurar a ciencia cierta que existes ? Quizás seas toda una mentira, inventada por un alma de un poeta en busca de una musa, la cumbre de todas las perfecciones, una Pandora imaginaria sin el fastuoso deseo de la curiosidad.

Pero ¿ Y si eres real ? ¿ Y si existes y eres tangible y sientes y eres capaz de amar ? De todas formas estoy perdido, soy un simple Petrarca llorando desconsolado a un laurel, un intento neoplatónico de poeta que busca un corazón igual que el suyo, un corredor de una maratón que sabe que jamás llegará a la meta, o, como ya lo dijo un tal Sabina expresando mejor que yo este desconsuelo :
"¿ Ustedes la han mirado ?
¿ No creen que pedirle que me
quiera sería pedirle demasiado ?"

Esta reflexión en forma de monólogo, no va para Ulises, si no para dar un punto de vista sobre la incredulidad ante un ser amado y mi percepción del amor petrarquista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario