lunes, 28 de septiembre de 2015

El tren de los recuerdos

Me han dicho que "El tren de los recuerdos" es una experiencia única , por lo que me he decidido a probarla. Llego a la estación y entro en uno de los vagones , dentro hay una oscuridad pesada , inescrutable , solo puede oírse la respiración del resto de pasajeros , que parecen haber sido contagiados con el virus del silencio. Me siento en el asiento reservado para mi , en el cual aparece un número parpadeando , es lo único que se puede ver en ese vagón. La puerta se cierra con un deslizar metálico , suave , por motivos de seguridad ya nadie puede salir de ahí , se nos suministra una extraña droga mediante la respiración , noto como mis párpados pesan toneladas y caigo en un sueño pesado y agobiante , la sensación es como la de estar cayendo eternamente hasta que noto un golpe seco y súbito.
Estoy en un parque , el atardecer otoñal vuelve doradas las hojas esparcidas por el suelo , la sonrisa de unos niños suena por todas partes , juegan a hacer castillos de arena , entre ellos estamos Elisa y yo , podría parecer un juego de niños , cuando nos escondemos de las miradas del resto del mundo y mis labios tocan los suyos , pero para mi era algo mucho más importante.
Su sonrisa era radiante , brillante , fuerte , pero no tan fuerte como su leucemia , la enfermedad se la llevó y yo la dejé morir , sola , una soledad que me acompañaría mucho tiempo , como una maldición ante mi cobardía.
La oscuridad vuelve , luego la caída y finalmente el golpe.
Estoy acostado en mi habitación , un menaje de voz suena en mi móvil , entre sollozos Elena me pide ayuda , necesita mi apoyo , voy a su casa lo más rápido que puedo , me abraza y siento como cada sollozo retumba en mi pecho.
¿ Cuantas veces había llorado en mi ausencia ?
¿ Cuantos abrazos no le he podido dar cuando necesitaba a alguien y yo todavía no la conocía ?
Seco las lágrimas que quedan en sus sus ojos , pasando el pulgar por sus mejillas , me mira , fuerzo una sonrisa de tranquilidad , me resisto a volver a invocar al fantasma de la muerte , sus labios están mejor sin los míos. Pero todo es en vano , los médicos no han podido salvar a su madre y ya no le queda nada a lo que sostenerse , ni la compañía de sus amigos consigue sacarla de su depresión , su suicidio llegaría tan solo en un par de meses.
Parece que el destino quiera cebarse conmigo , pero no puede , no me rindo , después de todo estoy acostumbrado a caer ... y a volver a levantarme.
La oscuridad vuelve , la sensación de caída es cada vez más larga y agobiante , como un peso dentro de estómago , el golpe es mucho más seco esta vez.
Sus besos hacen que se me olviden todos mis pesares , Lana es mi razón para avanzar , la luz que guía mi camino , ese mismo día comenzaríamos un viaje fruto de unos cuantos años de ahorros , después de un par de horas de vuelo el avión tiene unas extrañas turbulencias , después todo ocurre muy rápido , un pitido agudo , una caída , una explosión y oscuridad. Me despierto , no hay vagón , ni pasajeros , ni trenes , tan solo una agobiante , inescrutable , inmensa , vacía , espesa y tosca oscuridad.
¿ Dónde estoy ?
Como si fuese capaz de leer el pensamiento una extraña voz responde a mi pregunta.
- Este es el infierno - dice - el lugar dónde todas las almas de los perecidos llegan , obligados a vivir en una eterna soledad y a olvidar y volver a ver sus vidas una y otra vez.
Las palabras resuenan en mi cabeza , los párpados me pesan y no puedo despegarlos.
Me han dicho que "El tren de los recuerdos es una experiencia única" , dentro de el nos duermen con una extraña droga y solo siento una eterna y angustiosa caída ...

sábado, 5 de septiembre de 2015

Debajo de la lluvia

¿ Y si debajo de la lluvia te enamoras un buen día y la luz de una sonrisa te ilumina de alegría
y al clásico repiqueteo
que suena de cada gota
le acompaña la sonrisa 
de un enamorado idiota?

Ese sería el paisaje
digno de un homenaje ,
alentador y risueño
casi como hacer un viaje.
Si ese viaje te transporta
a mi corazón marchito ,
dame solo uno de tus besos ,
es todo lo que necesito.
Y es que estando a tu lado
mis miedos yo ya controlo
tu fuiste quien me enseñó
a que nunca estaré solo.